Yoga en la playa ¡La mejor idea!

El yoga se puede realizar en donde lo desees, pero sin duda uno de los mejores lugares para hacerlo es frente  el mar; nada mejor que una buena sesión de yoga a la orilla de una playa. No es un cliché, es que realmente es bueno para ti. Hacer yoga en la playa, es sacarle provecho a tus vacaciones o tu día a día pues tiene gran cantidad de beneficios para ti y por ende para tu cuerpo.

Si nos vamos a lo que es la ciencia marina, nos encontramos con que el agua de mar tiene efectos terapéuticos que funcionan tanto dentro del mar como fuera de él, mientras que a nivel energético se mantiene y transmite una gran cantidad de energía. Visitar un playa es una de las cosas más saludables que existen a nivel mental, deportivo y sobretodo si quieres descansar, nada mejor que una buena escapada a la playa.

A la hora de hacer yoga con la academia de Inspiram en la playa, te conecta con los cuatro elementos, pero para alcanzar mayores beneficios, lo mejor es hacer yoga en las primeras horas de mañana.

Fuego:  Cuando haces yoga en el amanecer gozas de los primero rayos del sol que son los más saludables. Los rayos de sol te harán sentir bastante rico, sentir la energía solar, dentro de tu cuerpo, la vitamina D comenzará a trabajar, igual el calcio y los minerales que fortalecen tu cuerpo.

Agua: El sonido del mar y su potente efecto terapéutico es muy beneficioso. Luego de hacer yoga puedes darte un buen baño en el mar, de igual forma mientras estás haciendo tus posiciones, escuchar el vaivén de las olas es lo mejor para tu concentración y para tu aparato cieculatorio.

Aire: La brisa del mar es muy fresca y deliciosa, tiene efectos que te calman y relajan, además revitalizan tu piel, aprovecha el momento para meditar antes de hacer yoga. Respira profundo y siente cómo tus pulmones se oxigenan relajando todo tu cuerpo.

Tierra: al sentir el contacto con la arena, se comienza a producir una mayor circulación de la sangre, las terminaciones nerviosas de los pies son estimuladas concretamente y la sensación de bienestar es tremenda.

Todos estos elementos se fusionan creando la energía perfecta entre cuerpo y alma, nada mejor para unas vacaciones que un poco de yoga, si quieres relajarte aún más, no te pierdas la oportunidad de vivir esta experiencia, y disfrutar del pleno descanso.

Cuando haces yoga y disfrutas del amanecer, te relajas aún más y resulta una experiencia que no muchas personas suelen experimentar. El sonido del mar, la luz del sol y la brisa matutina se vuelven energía vital para tu cuerpo.

Aunque en la arena puede ser un poco más difícil practicar, no pierdas el norte, creemos que es mucho mejor si lo haces sin esterilla, pues esto te obligará a trabajar más el tono muscular, además ayuda a mejorar tu equilibrio y estabilidad. El yoga en la arena es mucho más intenso, pero es un excelente ejercicio.

Levantarte temprano en vacaciones puede ser una experiencia encantadora. Quizás pueda costarte un poco, pero no te preocupes valdrá la pena, de igual forma si no logras hacerlo, puedes disfrutar de una sesión de yoga al atardecer, esta también es una experiencia muy gratificante y única. Esperando que disfrutes de esta sublime aventura, Felices vacaciones. Namaste.

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