Qué pescado debes comer y cuál no para evitar el peligroso mercurio

Aunque no se hable mucho de ello, el mercurio, se encuentra en varios tipos de pescado y tiende a ser un tanto peligroso su consumo, los peces que tienen un alto contenido de este no deberían ser consumidos pues podrían ser tóxicos. Los niños en España están realmente expuestos a grandes niveles de mercurio gracias al pescado. Esto según una resolución de la red internacional sobre la salud infantil, medio ambiente y seguridad.

Los expertos indican que los daños que este químico genera a la población superan los 10.000 millones de euros. El mercurio es acumulado en mariscos y peces, luego es transferido a los seres humanos por ingerir estos alimentos.

La toxicidad del mercurio se conoce desde mediados del siglo pasado. Data de entre los años 1932 y 1936. Para estos años una fábrica de ácido acético ubicada en Japón, vertió a la bahía todos los residuos que contenían metilmercurio en una alta concentración. Por ende todos los peces que se encontraban en las costas asiáticas se contaminaron del mismo y comenzaron a minar el mundo.

El peligro del pescado contaminado

Obviamente a nadie se le ocurrió pensar que los alimentos podrían llegar a estar contaminados con mercurio, por lo que nunca se tomaron previsiones. De acuerdo con la OMS, más de 50.000 personas han sufrido los efectos del mercurio debido a la ingesta de pescado, incluso una enfermedad comenzó a minar el mundo, la Minamata, esta patología afectó a unas 2.000 personas.

Para ese tiempo no se sabía que era lo que estaba generando la enfermedad, por lo que el consumo de pescados seguía con total normalidad, mientras el mercurio provocaba parálisis cerebrales, delirios, lesiones cerebrales, pensamiento incoherente, entre muchos otros síntomas.

Lo tóxico de esta afecta de forma directa el sistema nervioso, puede ser mortal para las mujeres embarazadas, los niños pequeños y los lactantes. El mercurio se acumula en los mariscos y peces, a través de un proceso que denominaron bioacumulacion. El metilmercurio, se encuentra en biocidas y pesticidas, para del ambiente al agua y comienza acumularse en organismos acuáticos.

Desde ahí se concentra en cadenas alimenticias acuáticas, siguiendo un detallado mecanismo de biomagnificación. Lo tóxico que se ingiere llega a los seres humanos a través del consumo  de alimentos provenientes del mar.

Los estudios que se han realizado hasta hoy muestran que la combinación del mercurio y el pescado es perjudicial para los niños en edad temprana. Si las mujeres embarazadas lo consumen, los fetos se pueden ver muy afectados a lo que el desarrollo neurológico se refiere e incluso puede ser mortal para los mismos. Los niños tienden a rendir menos y a presentar un bajo coeficiente intelectual.

El pez espada, el tiburón o la caballa, son algunos de los peces que deben evitarse pues contienen una mayor concentración de mercurio. Se recomienda evitar el consumo de carne de los anteriores durante el periodo de lactancia o en edades muy tempranas.

Entre los pescados con menos contenido del mismo se encuentra, el gado, el salmón, el pez gato, el atún enlatado y los camarones. Las rodajas de atún natural contienen una gran cantidad de mercurio que a gran escala puede  ser potencialmente tóxico. Es importante tomar en cuenta que los especialistas indican que los peces tienen cinco veces más mercurio que en la época industrial.